martes, 8 de junio de 2010

No te conformes con sobrevivir

Mio caro Simone,
Dopo di te, il rosso non è più rosso. L'azzurro del cielo non è più azzurro. Gli alberi non sono più verdi. Dopo di te, devo cercare i colori, dentro la nostalgia che ho di noi. Dopo di te, rimpiango persino il dolore che ci faceva timidi e clandestini. Rimpiango le attese, le rinunce, i messaggi cifrati, i nostri sguardi rubati in mezzo a un mondo di ciechi, che non volevano vedere, perché se avessero visto saremmo stati la loro vergogna, il loro odio, la loro crudeltà. Rimpiango di non avere avuto ancora il coraggio di chiederti perdono. Per questo, non posso più nemmeno guardare dentro la tua finestra. Era che ti vedevo sempre, quando ancora non sapevo il tuo nome. E tu sognavi un mondo migliore, in cui non si può proibire ad un albero di essere albero, e all'azzurro di diventare cielo. Non so se questo è un mondo migliore. Ora che nessuno mi chiama più Davide, ora che mi sento chiamare soltanto signor Veroli, come posso dire che questo è un mondo migliore? Come posso dirlo senza di te?

La finestra di fronte

Mi querido Simone,

Después de ti, el rojo ya no es rojo, el azul del cielo ya no es azul, los árboles ya no son verdes. Después de ti, debo buscar los colores dentro de la nostalgia que siento por nosotros. Después de ti, añoro incluso el dolor que hacía nuestro amor tímido y clandestino. Añoro las esperas, las renuncias, los mensajes en clave, las miradas robadas en un mundo de ciegos que no quería ver porque si lo hubieran visto habríamos sido su vergüenza, su odio, su crueldad... Lamento no haber tenido tampoco el valor de haberte pedido perdón. Por eso... ahora ni siquiera puedo mirar tu ventana, allí donde siempre te veía, cuando aún no sabía tu nombre y tu soñabas con un mundo mejor en el que no se pudiera prohibir a un árbol ser un árbol y al azul convertirse en cielo.

No se si éste es un mundo mejor ahora que ya nadie me llama Davide, ahora que oigo que me llaman sólo señor Veroli... Cómo puedo afirmar que éste es un mundo mejor? Cómo puedo afirmarlo si no estas tu?

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martes, 26 de enero de 2010

Melancolía

¡Ah, principito, cómo he ido comprendiendo lentamente tu vida melancólica! Durante mucho tiempo tu única distracción fue la suavidad de las puestas de sol. Este nuevo detalle lo supe al cuarto día, cuando me dijiste:

-Me gustan mucho las puestas de sol; vamos a ver una puesta de sol…
-Tendremos que esperar…
-¿Esperar qué?
-Que el sol se ponga.

Pareciste muy sorprendido primero, y después te reíste de ti mismo. Y me dijiste:

-Siempre me creo que estoy en mi tierra.

En efecto, como todo el mundo sabe, cuando es mediodía en Estados Unidos, en Francia se está poniendo el sol. Sería suficiente poder trasladarse a Francia en un minuto para asistir a la puesta del sol, pero desgraciadamente Francia está demasiado lejos. En cambio, sobre tu pequeño planeta te bastaba arrastrar la silla algunos pasos para presenciar el crepúsculo cada vez que lo deseabas…

-¡Un día vi ponerse el sol cuarenta y tres veces!

Y un poco más tarde añadiste:

-¿Sabes? Cuando uno está verdaderamente triste le gusta ver las puestas de sol.
-El día que la viste cuarenta y tres veces estabas muy triste ¿verdad?

Pero el principito no respondió.


"El principito", Antoine de Saint-Exupéry